De la disfunción a la no-función « Disfunción Pública y modernización administrativa

De la función pública, pasando por la disfunción, se ha llegado a la no-función. Y no es esta una sensación que pudiera derivar, como antaño, de un sentimiento de rencor alimentado por horribles experiencias, sino una realidad que está tomando cuerpo en los últimos años. Cada vez que a los funcionarios se nos desacredita y vilipendia surge paralelamente un sentimiento colectivo de regocijo y entusiasmo ante el castigo, ejemplar y merecido según algunos, a una pandilla de vagos y vividores. Cada vez que se congelan o reducen plantillas de personal se producen igualmente oleadas de ovaciones que vienen a corroborar lo acertado de tal medida, basándose en tópicos tan manidos como, por ejemplo, el de que nuestra economía no puede soportar ese exceso numérico de personas que a lo único que van al trabajo es a jugar al tetris, al solitario o a irse de rebajas.Se equivocan, por supuesto, aquellos que se deleitan ante tales planteamientos. Sin funcionarios no hay función pública y si ésta desaparece es porque antes se han aniquilado los servicios públicos. Y sin servicios públicos no hay un bienestar colectivo.

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Acerca de @davidrjordan

Intraemprendedor Público. Investigo e intento experimentar cómo la necesidad de que la Administración y las organizaciones del sector público hagan más con menos, puede canalizarse para estimular su capacidad de adaptación y generar más valor en la sociedad aprovechando la oportunidad que brindan las nuevas corrientes socio-políticas y la web social para facilitar la transparencia, la participación y la colaboración (principios del gobierno abierto) para idear e introducir con éxito innovaciones en la gestión y la prestación de los servicios públicos. He colaborado en el impulso, diseño y desarrollo de la iniciativa de Gobierno Abierto de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla. Desde el año 2008 participo en foros relacionados con la apertura de la Administración Pública. Soy co-fundador de la Asociación Ciudadana OpenKratio, coordinador del grupo de Gobierno Abierto de NovaGob (la Red Social de la Administración Pública) y miembro de la red internacional de expertos en gestión pública de la Fundación CEDDET, así como de la sección española de la Open Knowlegde Foundation (OKFN). Consciente de la necesidad de mejorar la eficiencia del sector público, desde 2009 sigo y divulgo el método GTD (Getting Things Done) como vía para incrementar la productividad personal de los empleados públicos y, por consiguiente, del conjunto de sus organizaciones. Antes de acceder al sector público, fui emprendedor en el sector TIC y ocupé diversos puestos de responsabilidad en el ámbito administrativo, técnico y comercial. Como ponente y formador, además de divulgar sobre innovación pública y gobierno abierto, he impartido cursos y talleres sobre intraemprendizaje, productividad personal, informática de gestión y gestión presupuestaria. Autor del blog "FunkziUni" en el que reflexiono especialmente sobre Gobierno Abierto y el enfoque GTD para la mejora de la productividad personal, así como de proyectos y actividades en las que participo.
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4 respuestas a De la disfunción a la no-función « Disfunción Pública y modernización administrativa

  1. rosacobos dijo:

    Gabriel, ya leí el artículo que enlazas en tu comentario. Es realmente bueno y refleja una realidad que no todos conocen.

  2. Comparto tus sensaciones y tus reflexiones Rosa. Aunque siempre he tenido la oportunidad de desenvolverme en una clase de labor pública que me ha forzado diariamente a tratar con los ciudadanos, y ello me ha permitido un aprendizaje de indudable valor al exigirnos una adaptación constante a sus necesidades (más allá de los recursos técnicos disponibles) que la mayoría de todos nosotros hemos desempeñado con el máximo empeño y la máxim profesionalidad. Este factor, entre otros, es prácticamente desconocido y aislado en cualquier análisis o descripción de nuestras tareas, y a ello se añade la desacreditación lamentable que se difunde como consecuencia del interés evidente de que los “mercados” retraigan más beneficios de la explotación de servicios que son un pilar, como dices, del bienestar colectivo.
    Ya van apareciendo, no obstante, otras voces con conocimiento y con argumentos de peso para denunciar esta penosa estrategia:
    http://www.lne.es/opinion/2012/01/15/desprecio-politico-funcionariado/1184310.html

  3. rosacobos dijo:

    Agradezco la publicación de este artículo de mi blog. Ahora, más que nunca, los funcionarios debemos hablar para contrarrestar, con nuestras opiniones, esa aureola de indolencia y ociosidad que algunos se empeñan en atribuirnos.
    La vida de un empleado público, como la de cualquier trabajador, no es fácil, y tiene más momentos amargos de lo que muchos se imaginan.
    Saludos.

    • davidrjordan dijo:

      Totalmente de acuerdo Rosa. Creo que uno de los problemas de los funcionarios es nuestra incapacidad para comunicar, para poner en valor los esfuerzos que se hacen por mejorar desde dentro la Administración, esa que tanto se critica, pero que es la única vía para garantizar el Estado del Bienestar.

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